- En entrevista, Claudia Maldonado Trujillo, directora general de Medición y Evaluación de la Pobreza del INEGI, reveló que pese a que en los últimos años se ha logrado reducir un 12.7% la pobreza en BCS y el incremento del 13% salarial, esto se ha pulverizado por el alto costo de la canasta básica
Los Cabos.– Aunque en los últimos ocho años Baja California Sur ha logrado reducir en 12.7 por ciento el número de personas en situación de pobreza y se han registrado aumentos sostenidos al salario mínimo, la inflación alimentaria continúa presionando la economía de los hogares, al ubicarse por encima de la inflación general.

Este año, el salario mínimo tuvo un incremento del 13 por ciento, alcanzando un ingreso diario de 315 pesos, equivalente a 9 mil 582 pesos mensuales. No obstante, el costo de la canasta básica en zonas urbanas del país asciende a 4 mil 800 pesos mensuales, lo que implica que alrededor del 50 por ciento del ingreso se destina únicamente a la compra de alimentos. En el caso de Baja California Sur, este porcentaje podría elevarse entre 60 y 70 por ciento debido a las variaciones regionales en los precios.
En entrevista, Claudia Maldonado Trujillo, directora general de Medición y Evaluación de la Pobreza en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), explicó que si bien el incremento salarial y la reforma laboral han permitido una recuperación del ingreso laboral y una mejora potencial en la capacidad adquisitiva, la inflación en alimentos ha reducido el impacto positivo de estas medidas.
Señaló que, debido a las características del consumo de los hogares y al comportamiento de los precios, la inflación se concentra particularmente en productos alimentarios, lo que debilita el poder de compra del ingreso laboral. Advirtió que, si no se logra contener de manera paulatina el aumento en la canasta alimentaria, las recuperaciones salariales perderán fuerza en términos de bienestar.
La funcionaria destacó además que los promedios nacionales no siempre reflejan la realidad local, ya que existen diferencias importantes en los niveles de precios entre municipios como La Paz, Los Cabos y La Ribera, lo que influye en la percepción de que el ingreso resulta insuficiente.
Pese a ello, subrayó que Baja California Sur mantiene un 13.4 por ciento de su población en situación de pobreza laboral, cifra inferior al promedio nacional. No obstante, enfatizó que la inflación sigue siendo uno de los factores más perjudiciales para la economía familiar, ya que erosiona cualquier mejora en los ingresos y afecta con mayor intensidad a quienes perciben menos recursos, por lo que su monitoreo es prioritario tanto en el ámbito macroeconómico como en la calidad de vida de la población.