Francia autoriza toques de queda tras violentos disturbios y saqueos en varias ciudades

El gobierno facultó a los alcaldes para imponer restricciones a la movilidad; las autoridades reportan más de 2 mil 500 detenidos, cerca de mil agentes heridos y daños en más de 2 mil negocios.

Francia.— El gobierno francés autorizó a las autoridades locales a imponer toques de queda parciales y otras restricciones a la movilidad, luego de un fin de semana marcado por violentos disturbios, incendios y saqueos en distintas ciudades del país.

El primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció la medida tras una reunión de crisis celebrada el lunes, en la que otorgó a los alcaldes la facultad de establecer restricciones en las zonas donde lo consideren necesario. Además, no descartó la posibilidad de declarar el estado de emergencia ante la escalada de violencia.

Entre las ciudades que ya adoptaron medidas se encuentra Marsella, donde se prohibieron las reuniones públicas entre las 12:00 y las 20:00 horas. En Lille, Douai, Wattignies y Denain se establecieron toques de queda parciales de las 18:00 a las 04:00 GMT, mientras que en Coulaines se restringió la circulación de menores de edad.

Más de 2 mil 500 detenidos y daños millonarios

De acuerdo con las cifras difundidas por las autoridades, más de 2 mil 500 personas fueron arrestadas durante las manifestaciones y cerca de mil agentes resultaron heridos en los enfrentamientos.

La violencia también afectó al sector comercial. Según el presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Francia, Alain Di Crescenzo, más de 2 mil tiendas y negocios sufrieron daños, con pérdidas estimadas en cientos de millones de euros.

Ante este panorama, Lecornu anunció que el gobierno destinará recursos para apoyar la recuperación de las zonas afectadas y establecerá mecanismos para que quienes hayan destruido propiedades asuman los costos de los daños.

“Se promulgará una ley para encontrar la manera de garantizar que quienes hayan dañado propiedades tengan que pagar”, señaló el primer ministro. También anunció un fondo de desempleo parcial para las personas que no pudieron trabajar debido a los disturbios y saqueos.

Protestas por el costo de vida y los servicios públicos

Las movilizaciones comenzaron el mes anterior con estudiantes que exigían mejores condiciones escolares, pero posteriormente se extendieron para incluir inconformidades relacionadas con el aumento de los precios del combustible, la inflación y el deterioro de los servicios públicos, incluida la educación.

Según la información difundida por AFP, alrededor de 550 mil manifestantes salieron a las calles durante el fin de semana. En distintas localidades se registraron vehículos y edificios incendiados, comercios saqueados y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales.

En París, las autoridades utilizaron gases lacrimógenos y granadas aturdidoras, mientras algunos participantes arrojaron piedras y botellas contra los agentes. También se reportaron personas heridas entre los manifestantes; uno de ellos habría perdido una mano por la explosión de una granada antidisturbios, de acuerdo con AFP.

Uno de los incidentes más graves ocurrió en Limoges, donde un incendio provocado durante las protestas devastó el histórico ayuntamiento. Las llamas ocasionaron el derrumbe de la torre del reloj y del tejado del inmueble, construido en el siglo XIX.

Gobierno señala a grupos radicales

Lecornu atribuyó parte de la inestabilidad a grupos que identificó como radicales de extrema izquierda y advirtió que su administración reforzará la seguridad en futuras reuniones y concentraciones políticas.

“ No nos dejaremos dictar ni gobernar por los alborotadores, los ladrones ni los matones”, declaró el jefe de gobierno, al defender las medidas para recuperar el orden público.

Por su parte, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, reconoció previamente que la policía había “perdido el control” en algunas ciudades. Nuñez había presentado su dimisión el domingo, pero el presidente Emmanuel Macron la rechazó ante la necesidad de mantener el mando de las fuerzas del orden.

El ministro informó además que alrededor de 200 investigadores analizan grabaciones de cámaras de seguridad para identificar a los presuntos responsables y posibles organizadores de los actos violentos.

Macron, en tanto, pidió distinguir entre las demandas legítimas de quienes protestan pacíficamente y las acciones de quienes participaron en actos de destrucción y saqueo.

Las autoridades francesas mantienen las medidas de seguridad y las restricciones locales mientras buscan contener la violencia, atender los daños materiales y restablecer las actividades en las zonas afectadas.