Hospital, desaladora y vivienda destacan entre las inversiones federales que acompañan los primeros dos años del gobierno municipal
Cabo San Lucas, BCS.— A las puertas de su segundo informe de gobierno, Christian Agúndez Gómez tiene en las inversiones federales uno de los principales ejes de su balance de gestión. Las obras impulsadas por el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo en Los Cabos reflejan la coordinación entre la Federación y el Ayuntamiento para atender rezagos históricos en salud, agua potable, vivienda y medio ambiente.
La nueva clínica del IMSS, con 260 camas y una inversión superior a los 3 mil 400 millones de pesos; la planta desaladora de Cabo San Lucas, con casi 2 mil millones; y los programas nacionales de vivienda son parte de una cartera de proyectos estratégicos para el municipio.
A estas acciones se suma la Glorieta de las Mujeres Libres de Baja California Sur, con más de 400 millones de pesos de inversión y ya entregada, así como la reubicación de la planta de Fonatur, que busca contribuir a la recuperación ambiental del Estero de San José del Cabo.
En materia habitacional, el gobierno federal impulsa más de 700 acciones de vivienda en Cabo San Lucas para familias asentadas en zonas de riesgo, además de un proyecto de 15 mil acciones en San José del Cabo.

Los proyectos marcan una ruta de coordinación política e institucional: mientras el gobierno de Sheinbaum aporta impulso y recursos federales, la administración municipal enfrenta el desafío de articular estas inversiones con las necesidades de una población que crece al ritmo de la actividad turística.
Como decía Andrés Manuel López Obrador, “amor con amor se paga”. En Los Cabos, esa máxima encuentra una expresión en el trabajo entre ambos niveles de gobierno, cuya eficacia deberá medirse por las obras concluidas, los servicios que entren en operación y los beneficios concretos para las familias.
De cara a su segundo informe, Agúndez Gómez podrá colocar estas inversiones en el centro de su balance político y de gobierno. El reto será convertir los proyectos en resultados tangibles para los cabeños, particularmente en los rubros de agua, salud y vivienda, donde se concentran algunas de las demandas más apremiantes del municipio.