- Con 2,131 kilómetros de costa, Baja California Sur no solo posee la mayor actividad y variedad de avistamiento de ballenas en México, sino que es el primer santuario ballenero en Latinoamérica y el segundo en América, después de Estados Unidos.
Los Cabos Baja California Sur, 12 de febrero de 2026. De acuerdo con datos del Fideicomiso de Turismo de Los Cabos (FITURCA), cuatro de cada 10 turistas que visitan el destino, practican el avistamiento de ballenas o nado con delfines y tiburones ballena durante su estancia.
Del total de turistas que visitaron Los Cabos en el primer trimestre del año pasado, el 18%, es decir, dos de cada 10, sí tuvieron como principal motivo de viaje practicar el avistamiento de ballenas y el nado con delfines y tiburones ballena.
Las ballenas son uno de los motores que activa la economía del destino. En el periodo enero-marzo de 2025, los 224 mil 662 turistas que viajaron al destino con el objetivo de practicar esta actividad, dejaron una derrama económica de 8 mil 629 millones de pesos.
En comparación con el 2024, la derrama económica de los turistas que viajaron a Los Cabos para practicar el turismo de ballenas como razón principal del viaje creció 59%, el gasto promedio por pasajero aumentó 26% y el gasto promedio por estancia incrementó 21%, lo que ratifica que esta actividad es de vital importancia para el destino.
Un legado de protección único
De acuerdo con la revista Panorama, de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, México fue pionero en la conservación de las ballenas al declarar, en 1972, a la Laguna Ojo de Liebre como el primer refugio ballenero del mundo.
A la par, comenzaron los primeros viajes de turismo de avistamiento de ballenas en Estados Unidos y México. Desde entonces esta actividad no ha hecho más que crecer y, sobre todo, evolucionar hacia un modelo de corresponsabilidad en la conservación de los mamíferos.
Por esa razón, en el marco del Día Mundial de las Ballenas, el ecosistema turístico de Los Cabos ratifica su compromiso de seguir impulsando acciones colaborativas en el cuidado y conservación de las ballenas, que incluye a autoridades, iniciativa privada y turistas.
Cuidado en mar y tierra
El avistamiento de ballenas está regulado por la Norma Oficial Mexicana NOM-131-SEMARNAT-2010, pero el ecosistema turístico de Los Cabos ha ido más allá, evolucionando hacia un modelo cero invasivo y de corresponsabilidad.
La salud del océano en Los Cabos es un reflejo del cuidado que se hace desde tierra firme. El sector hotelero ha asumido que la preservación de la ballena jorobada, que encuentra en Cabo San Lucas una zona ideal para su reproducción, depende de la integridad de la costa:
Cero plástico: en apego con la legislación estatal actual, hoteles como Solaris o Solaz han eliminado los plásticos de un solo uso para garantizar que ningún residuo terrestre interrumpa el ciclo migratorio de las ballenas ni contamine el ecosistema marino de Baja California Sur, conocido como el “acuario del mundo”.
Gestión de residuos: actores como Hacienda del Mar o Kimpton Mas Olas coordinan limpiezas permanentes en playas públicas y privadas, asegurando que la ruta migratoria permanezca libre de plásticos. Otros como Casa Dorada tienen programas permanentes de gestión responsable de residuos.
Infraestructura regenerativa: el respeto al ecosistema se materializa en proyectos como el de La Valise, que opera al 100% con energía solar, o NEST Baja, que mediante sistemas avanzados de tratamiento de aguas residuales reduce la presión sobre los recursos naturales.
Buenas prácticas: hoteles como Chileno Bay tienen estaciones de avistamiento con binoculares y mantienen la certificación Blue Flag, que se otorga únicamente a playas que cumplen con estrictos criterios ambientales. Otros como Grupo Solmar o Zadún imparten talleres educativos para todas las edades, guiados por biólogos marinos para concientizar sobre el cuidado de las ballenas y el ecosistema marino.
Tecnología de bajo impacto: resorts como One&Only Palmilla han incorporado tecnologías que permiten observar a las ballenas sin interferir, como el uso de hidrófonos para escuchar el canto de los machos o de motores de baja emisión de ruido para reducir el impacto acústico sobre el ecosistema marino.
Un nuevo perfil de turista
Creyente del modelo de corresponsabilidad, Los Cabos mantiene el enfoque en la calidad del turista, más que en la cantidad. De ahí que gran parte de los esfuerzos del ecosistema están enfocados en la concientización del turista.
“En este Día Mundial de las Ballenas, nuestro llamado es claro: la verdadera experiencia no está en ver más, sino en ver mejor. La inversión en tecnología y la responsabilidad compartida garantizan que el encuentro con estos nobles gigantes siga siendo un legado vivo de México para el mundo. Las experiencias más memorables nacen del respeto al ecosistema marino”, señaló el director general de FITURCA, Rodrigo Esponda Cascajares.
Consejos para una mejor experiencia
Antes
Reservar con dos o tres semanas de anticipación.
Optar por operadores de tours certificados, que se pueden consultar en www.visitaloscabos.travel
Durante
Mantener una conducta tranquila y evitar ruidos innecesarios.
Seguir las indicaciones del guía y no lanzar objetos al agua.
No tocar, alimentar, acosar o nadar con las ballenas.
Usar ropa ligera, protector solar biodegradable, gorra, botella de agua reutilizable y medicamento para el mareo (si es necesario).
Conservar la basura generada durante el viaje.
Después
Practicar otras actividades de ecoturismo como snorkel, paddle board, kayak, senderismo, liberación de tortugas, observación de aves, recorridos gastronómicos.
Sesiones educativas de realidad virtual sobre el océano.
Compartir lo aprendido durante la experiencia para crear conciencia sobre el cuidado de las ballenas y del ecosistema marino.