Los Cabos, BCS.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) intensificó las acciones de inspección y vigilancia en Baja California Sur y a nivel nacional, con el objetivo de verificar que los megaproyectos turísticos no afecten áreas naturales protegidas (ANP) y cuenten con las autorizaciones de impacto ambiental correspondientes.
Rodrigo López Monroy, director de inspección y vigilancia territorial y de la zona federal marítimo terrestre de la Subprocuraduría de Recursos Naturales, informó que la dependencia tendrá una participación más activa en la entidad ante diversas amenazas a la biodiversidad.
Entre los principales riesgos detectados mencionó el desequilibrio ecológico, la pérdida de servicios ecosistémicos, cambios ilegales de uso de suelo —principalmente en zonas forestales—, así como la afectación a la vegetación y fauna silvestre.
El funcionario señaló que, aunque Profepa cuenta con poco más de seis inspectores en la región, se mantiene un trabajo intensivo de supervisión.
Como resultado, destacó el operativo realizado en Cabo Pulmo, donde se efectuaron clausuras a desarrollos inmobiliarios irregulares.