Los Cabos, Baja California Sur.– La seguridad pública dejó de ser únicamente un tema de combate al delito para convertirse en un factor determinante para la competitividad económica, la atracción de inversiones y la generación de empleos en Los Cabos, advirtió el presidente ejecutivo del Consejo Coordinador de Los Cabos, Julio Castillo Gómez, al hacer un llamado a las autoridades para fortalecer las instituciones policiacas y evitar que la violencia comprometa el desarrollo del principal motor económico de Baja California Sur.
En entrevista con la radio de mayor abolengo en el municipio, Cabo Mil, el representante del sector empresarial señaló que el reciente incremento en los indicadores de violencia que registra la entidad debe analizarse dentro del contexto nacional, marcado por la confrontación entre grupos del crimen organizado con presencia en diversas regiones del país. Sin embargo, sostuvo que Los Cabos aún mantiene indicadores que permiten actuar de manera preventiva antes de que la situación afecte la confianza de inversionistas y visitantes.
De acuerdo con los datos expuestos por Castillo Gómez, entre enero y junio se contabilizaron diez homicidios dolosos en el municipio, cuatro en Cabo San Lucas y seis en San José del Cabo, además de un feminicidio durante el mismo periodo. Aunque reconoció que ninguna cifra puede considerarse aceptable, afirmó que estos indicadores deben servir para reforzar la estrategia institucional y evitar un deterioro en la percepción de seguridad.
Para el sector productivo, mantener la estabilidad en materia de seguridad representa una prioridad económica. Los Cabos concentra miles de millones de pesos en inversión turística e inmobiliaria, recibe millones de visitantes cada año y genera decenas de miles de empleos directos e indirectos, por lo que cualquier incremento sostenido en los índices delictivos puede impactar la imagen internacional del destino y afectar decisiones de inversión.

En ese contexto, el dirigente empresarial sostuvo que corresponde a las autoridades estatales y municipales fortalecer las instituciones de seguridad mediante acciones de fondo, comenzando por una revisión permanente de los cuerpos policiacos, la aplicación rigurosa de los controles de confianza y la profesionalización de los elementos encargados de la seguridad pública.
Asimismo, planteó que la inversión pública debe orientarse con mayor intensidad hacia tecnología de vigilancia, sistemas de videomonitoreo e inteligencia, herramientas que —afirmó— no solamente ayudan a prevenir la comisión de delitos, sino que fortalecen las investigaciones y generan mayor capacidad de respuesta institucional.
Castillo Gómez también hizo un llamado a la participación ciudadana mediante redes vecinales, mecanismos de denuncia y organización comunitaria, al considerar que la seguridad requiere corresponsabilidad entre gobierno, iniciativa privada y sociedad. Recordó que la percepción de inseguridad aumentó respecto al año anterior, aunque en las mediciones más recientes comienza a mostrar una tendencia de mejora, lo que obliga a consolidar las acciones implementadas.
El mensaje del Consejo Coordinador adquiere relevancia en un momento en que Baja California Sur enfrenta el reto de conservar su liderazgo como uno de los destinos turísticos más importantes de México. Para el empresariado, preservar un entorno seguro no solo significa proteger a la población, sino garantizar la continuidad de nuevas inversiones, mantener la confianza de los mercados internacionales y asegurar la generación de empleos que sostienen la economía de miles de familias sudcalifornianas.

La postura del sector empresarial también representa un llamado político a los tres órdenes de gobierno para privilegiar la coordinación institucional y convertir la seguridad en una política pública permanente, entendiendo que la estabilidad social y la certeza jurídica constituyen hoy uno de los principales activos para el crecimiento económico de Los Cabos y de Baja California Sur.