CROC BCS impulsa captación de agua de lluvia; ya se llenan las primeras ollas en comunidades rurales

  • El programa de la CROC, en coordinación con los gobiernos municipales y estatal, beneficia a familias que carecen de agua entubada

Los Cabos, B.C.S.— Con la llegada de la temporada de lluvias a Baja California Sur, las primeras ollas de agua instaladas en comunidades y rancherías de Los Cabos y La Paz ya comenzaron a llenarse, llevando alivio a familias que durante gran parte del año enfrentan dificultades para acceder al recurso hídrico.

El programa es impulsado por la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), bajo la conducción de su dirigente nacional, Isaías González Cuevas, y en Baja California Sur por el secretario estatal de la organización, Francisco Javier Vargas, en coordinación con los ayuntamientos de Los Cabos y La Paz, así como con el Gobierno del Estado.

La operación y seguimiento de esta estrategia en la entidad está a cargo de Ramón Meza, coordinador del programa de la CROC en Baja California Sur, quien ha dado seguimiento a las acciones destinadas a llevar infraestructura de captación a comunidades alejadas de las zonas urbanas.

Además de representar una reserva de agua para las familias de las comunidades rurales, las ollas de captación cumplen una función importante en el aprovechamiento y la infiltración del agua de lluvia. Parte del recurso retenido puede infiltrarse gradualmente en el terreno, favoreciendo la recarga de los mantos acuíferos y contribuyendo a mantener los niveles del agua subterránea en la región.

Este componente adquiere especial relevancia en Baja California Sur, donde la disponibilidad de agua es limitada y los acuíferos constituyen una fuente fundamental para las comunidades y las actividades productivas. De esta manera, el programa impulsado por la CROC BCS, además de brindar una reserva para el consumo y las actividades del campo, busca aprovechar las precipitaciones para fortalecer la disponibilidad del recurso hídrico en las zonas rurales.

Las primeras precipitaciones de la temporada permitieron comprobar de manera directa la utilidad de estas obras, al captar y almacenar agua pluvial para su aprovechamiento posterior por parte de las familias de las comunidades beneficiadas.

Se trata principalmente de habitantes de rancherías y localidades alejadas de la mancha urbana, donde todavía no existe el servicio de agua entubada y la captación de lluvia constituye una de las principales alternativas para disponer del vital líquido.

Para estas familias, cada lluvia representa una oportunidad para recuperar sus reservas de agua y enfrentar los periodos de sequía. El líquido almacenado en las ollas puede destinarse a actividades fundamentales como la alimentación del ganado, labores agrícolas y diversas tareas domésticas.

El impacto del programa trasciende la construcción de infraestructura, pues permite fortalecer las actividades productivas de las comunidades rurales y brinda a las familias una herramienta para enfrentar la escasez de agua que caracteriza a Baja California Sur.

En rancherías donde la actividad ganadera y agrícola forma parte de la economía familiar, contar con una reserva de agua puede ser determinante para mantener los animales, cultivar pequeñas parcelas y atender las necesidades básicas del hogar.

La CROC ha planteado que la coordinación institucional resulta fundamental para llevar este tipo de infraestructura a las zonas donde las condiciones geográficas y la distancia de las cabeceras municipales dificultan la introducción de redes convencionales de agua potable.

Con las primeras ollas ya recibiendo las lluvias de la temporada, las familias beneficiadas comienzan a contar con una reserva que les permitirá aprovechar el agua durante los meses de mayor escasez, particularmente en comunidades donde cada litro representa un recurso indispensable.

El programa representa, en este sentido, una estrategia de captación y aprovechamiento del agua de lluvia, pero también una acción de apoyo directo a las familias rurales de Los Cabos y La Paz, quienes históricamente han enfrentado mayores dificultades para acceder a los servicios básicos.